No es posible ver lo que realmente es, no pasa de las ideas que se tienen por naturaleza clavadas por alguien más en el centro de nuestras almas-volubles recién nacidas almas-
No cabe en mí el mundo que imagino, las ideas que brotan en mi mente se cansan de estar apretadas unas contra otras, pero aquí afuera es peligroso, no puedo dejarlas ir así porque sí. Con entrenamiento podré lograr su tan apreciada liberación, con paciencia y atenta observación al ambiente que me rodea en el instante en el que explota una de ellas en mí.
Siendo esto una misión de casi una vida, ¿qué queda dentro?. Imagino las personas frustradas, quienes temieron por sus vidas y la vida bella de su imaginación, ellos quienes dejaron este mundo con sus mentes repletas de buenas palabras, de mágicas situaciones y locas ocurrencias para dibujar. ¿Dónde queda eso?, ¿las ideas mueren tambien o se reciclan en otro ser vivo?.
Cuando tengo tiempo de voltear a la noche y mirar el cosmos salta en mí un sentimiento, el de que toda mi creatividad es reciclada de alguien que no pudo utilizarla, y esa idea magnífica siente la necesidad de nacer, ser concebida por alguna mente, es ahí cuando se deposita en alguien más. Como un espíritu con asuntos pendientes. Es así como ninguna idea es original, sólo son ideas buenas muertas con deseos de ser ejecutadas.
Mi gusto e ideología personal me sugiere atender sumisa a la necesidad de estos entes mágicos, llevarlas a cabo y no tener miedo a hacerlas grandes y regarlas por el mundo, pues crecerán y se sabrán cuidar solas.