martes, 27 de marzo de 2012


No es posible ver lo que realmente es, no pasa de las ideas que se tienen por naturaleza clavadas por alguien más en el centro de nuestras almas-volubles recién nacidas almas-

No cabe en mí el mundo que imagino, las ideas que brotan en mi mente se cansan de estar apretadas unas contra otras, pero aquí afuera es peligroso, no puedo dejarlas ir así porque sí. Con entrenamiento podré lograr su tan apreciada liberación, con paciencia y atenta observación al ambiente que me rodea en el instante en el que explota una de ellas en mí.

Siendo esto una misión de casi una vida, ¿qué queda dentro?. Imagino las personas frustradas, quienes temieron por sus vidas y la vida bella de su imaginación, ellos quienes dejaron este mundo con sus mentes repletas de buenas palabras, de mágicas situaciones y locas ocurrencias para dibujar. ¿Dónde queda eso?, ¿las ideas mueren tambien o se reciclan en otro ser vivo?.

Cuando tengo tiempo de voltear a la noche y mirar el cosmos salta en mí un sentimiento, el de que toda mi creatividad es reciclada de alguien que no pudo utilizarla, y esa idea magnífica siente la necesidad de nacer, ser concebida por alguna mente, es ahí cuando se deposita en alguien más. Como un espíritu con asuntos pendientes. Es así como ninguna idea es original, sólo son ideas buenas muertas con deseos de ser ejecutadas.

Mi gusto e ideología personal me sugiere atender sumisa a la necesidad de estos entes mágicos, llevarlas a cabo y no tener miedo a hacerlas grandes y regarlas por el mundo, pues crecerán y se sabrán cuidar solas.

martes, 13 de marzo de 2012

NECESIDAD...


Me ha pasado; despertar y esperar el sentimiento. Algo, lo que sea, pongo aguda atención en la boca de mi estómago, donde generalmente se siente el amor, el enojo, los nervios, la preocupación. Y nada.

Veo detenidamente el techo, me concentro en lo que pasa, y me sorprende que en lo más profundo, dándome cuenta de lo más superficial de mis sentidos, no hay nada. ¿Qué necesito, por qué no siento la necesidad de algo?

Destaca en mi la ligera pero penetrante necesidad de necesitar algo, parece más fácil en mi mente, es difícil de explicar. ¿Amor? no lo sé, ya no sé cómo se siente, no podría reconocerlo ni en la boca de mi estómago ni aunque me tropezara con él de vez en cuando. Necesito necesitar de algo, eso es claro, pero ¿de qué?.

Busco donde sea, entre las cobijas, en los cajones, en mi boca, en los sartenes, en el agua cuando me baño. Busco en las viejas memorias que no quería volver a sacar. ¿Qué necesito ahora?

¿Alguien? quizá, no sabría si es necesidad o capricho, hace mucho tiempo que no distingo entre si alguien me hace bien o me hace mal. Qué complicado es llamar un sentimiento por un nombre, habiendo tantas ramas de cada uno, algunas falsas, algunas verdaderas, y nunca se sabe con seguridad cuáles son cuáles. 

Es posible que no necesite nada, mas que a mi misma con mis pensamientos. Puede ser que ellos sean mi nuevo amor y no necesite nada más. Curioso, tal vez por eso han estado surgiendo de forma espontánea cuando despierto y ese es el sentimiento en la boca del estómago que buscaba. Son la razón de no necesitar nada más, porque ellos solos me hacen sentir que hago algo especial, y como cuando se tiene un nuevo amor, lo presumes a pecho inflado. Heme aquí, compartiendo el amor que nos tenemos, mis pensamientos y yo.

ARTEFACTO...


Dejaste en claro lo que querías, nada. Lo cual fue confuso dado tus ánimos días anteriores, dijiste: "quiero arreglarlo todo". Me ama, pensé. Y accedí a resanar diferencias; pero al final, fuiste tu quien lo dejó caer.

No culpo tu indiferencia, para mi es difícil, lo es ahora. Sé que para ti ya no, encontraste a alguien que borrara todo lo mio en ti. Suerte la tuya y como siempre, actuando con inteligencia, pero, ¿qué procede de mi?

Sugiero no mal interpretar mi intención, sé que no cabemos en una "relación", no así, pero fue algo cruel ¿sabes? alborotar todo mi interior para luego solamente decir "creo que ya no debo verte". Qué fácil, admiro tu capacidad de olvido y resignación.

Pasa todo el tiempo, la gente se aferra a cosas, a personas que tal vez no son lo mejor para uno funcionar bien, estar pleno y feliz, aunque no lo hubiera parecido, confieso que sí fui feliz contigo. El todo o nada que tuvimos fue, y ahora lo entiendo, una cubierta de cariño rellena de nada en común, de atracción carnal y repetidas discusiones sin sentido por diferencias entre nosotros. 

Fugaz relación que me enseñó tantas cosas, una de las lecciones más importantes fuiste tu completo, el conocer qué clase de persona no funciona conmigo completamente, agradezco la lección, lección que me duele en lo profundo pero que entiendo me sirve de mucho. No olvidaré la enseñanza, tu tampoco la mia.